2 feb 2009

Redefiniendo los modelos del Amor

Por Saori-Luna
Publicado en *Noticias

"No pases el tiempo con alguien que no esté dispuesto a pasarlo contigo"... "No llores porque terminó, sonríe porque ocurrió"... "El reto es tener una relación madura y adulta"... "El amor no debe llevar esos adjetivos"... "¿Es independencia, o soledad?"...

Pareciera que todos mis amigos se hubieran puesto de acuerdo para hablar de amor hoy, y ya que hoy es el día de escribir mi columna decidí aprovecharme del hecho para salirme un poco de mis temas otakus habituales, sólo por el placer de escribir algo diferente pero también interesante, como pasó en su momento con la columna sobre trastornos alimenticios.

Amor, amor, amor... para mí, el amor es uno de los grandes problemas de la humanidad. O bueno, no el amor, sino las relaciones en sí. Sentir que todo es perfecto y que todo va a salir bien, y después sentirse en el más profundo de los hoyos... casi todos hemos pasado por eso alguna vez.

En un mundo ideal el amor lo es todo, el amor es suficiente y el amor se basta a sí mismo. Pero este es el mundo real, el amor no es suficiente y es hora de empezar a pensarlo.

Siempre he sido una romántica incurable, y creo que lo seguiré siendo, y creo que hay muchas personas más como yo. Sin embargo, la vida sería mucho más fácil si supiéramos desde siempre algunos hechos racionales sobre el tema.

El amor, igual que todas las emociones, desencadena reacciones químicas en nuestro cerebro. El flechazo, las mariposas en el estómago, los latidos acelerados… son todo consecuencia de sustancias, y son muy similares a los efectos generados por algunos psicoactivos.

Los cuentos de hadas no existen, y los príncipes no viven felices para siempre. Una relación no se hace solo de amor, necesita de comunicación, interés, y mucha, mucha comprensión y aceptación. Por muy trillado que suene, una relación es como una planta que tienes que cuidar, o por lo menos así lo veo yo.

Y finalmente, y lo que inspiró el nombre de esta columna, la sensación de amor, por muy única y especial que parezca, en realidad, no lo es tanto. La forma en que sentimos y nos relacionamos está inspirada por todo aquello significativo en nuestras vidas, las parejas que vimos cuando éramos pequeños o las que dejamos de ver, si soñábamos con el príncipe de cenicienta o el de la bella durmiente (o su contraparte femenina) o de si querían ser superman, batman, la mujer maravilla o gatúbela.

Y lo peor es que muchas veces no nos damos cuenta de eso, que le estamos pidiendo a esa otra persona que se comporte como nuestra persona ideal, que nos enojamos porque no es o hace lo que queremos o lo que creemos que es correcto, o simplemente no nos damos cuenta que nuestro modelo del amor puede ser tan dañino como tener una relación abusiva, o sumisa, o pretender que sea perfecta y huir ante la primera prueba de que no lo es.

Por eso, supongo que lo mejor que podemos hacer ante un problema sentimental es empezar por nosotros mismos, y reconocer cuales son NUESTROS problemas. Pero sería mucho mejor, que todos pudieran hacer lo mismo.

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