Por Saori-Luna
Publicado en *Noticias
ADVERTENCIA: CONTENIDO FUERTE Y NO RECOMENDADO PARA PERSONAS SENSIBLES NI MENORES DE EDAD.
Siempre he estado en pro del debate, de cualquier tipo, porque siempre he pensado que la interacción es el medio que tenemos los seres humanos para salir de nuestro mini-mundo en el que sólo nuestras razones son válidas.
Sin embargo, soy la primera en reconocer lo difícil que es admitir que algo que pensábamos era erróneo… aunque, bueno, hay cosas que desde donde se las mire van a estar mal, pero este no es el caso.
Y es que en toda mi vida otaku jamás había tocado el tema del hentai y siempre lo había dejado aparte, como algo muy propio de cada quien. En pocas palabras, el hentai siempre había sido para mí un tabú. Sabía que existía, sabía que a otras personas les gustaba, pero a mi me pasaba de largo.
Hasta que llegó el momento de romper los esquemas.
La semana pasada leía una revista de manga y anime cuando encontré una reseña cuyo subtítulo exaltaba las características educativas de una serie hentai.
¿Hentai educativo? Eso es imposible, pensé, y sólo por querer confirmarlo leí la reseña. ¿Qué puedo decir? Estaba muy bien redactada, y no era nada vulgar ni pornográfico, que es mi primera molestia al abordar temas para +18, y al terminar de mirarla me quedó la duda, ¿podría el hentai enseñar algo?
Como nadie puede hablar de lo que no sabe, y mis esquemas previos estaban comenzando a ser derrumbados decidí ver la supuesta serie educativa (afortunadamente eran sólo 4 ovas), así como otra serie elegida al azar y me lleve dos sorpresas.
La primera es que efectivamente el hentai puede ser educativo, cuando tiene una trama, cuando se da sustento para que exista el sexo, cuando no son simplemente dos seres acostándose, y cuando aborda aspectos típicos de las relaciones sexuales. En ese sentido el hentai sólo sería un tipo de anime/manga que trata de un aspecto particular de una relación como lo es el sexual.
La segunda es que no fue tan traumático como llegué a pensar que sería. Bueno, tal vez corrí con suerte porque ni la serie educativa ni la serie al azar tenían nada fuera de lo normal, nada que involucrara desviaciones demasiado desviadas, ni tentáculos ni demás cosas raras que hay por ahí.
Supongo que este cambio de esquema puede deberse a que ahora que tengo más edad, puedo aceptar más perspectivas en una relación sentimental (aunque eso no explica porque los más jóvenes ven hentai… ah claro, puede ser eso de las hormonas :P), o a que en realidad corrí con suerte y por eso puedo considerarlo ahora como otro subtipo de serie que por sí misma no es buena ni mala, sino que depende de la persona que la esté viendo.
Y un bonus extra a este experimento es que ahora estoy más dispuesta a romper mis propios prejuicios… Esperen, aunque no creo que sea pronto, “Descubriendo el yaoi”.
Hasta la próxima.
Publicado en *Noticias
ADVERTENCIA: CONTENIDO FUERTE Y NO RECOMENDADO PARA PERSONAS SENSIBLES NI MENORES DE EDAD.
Siempre he estado en pro del debate, de cualquier tipo, porque siempre he pensado que la interacción es el medio que tenemos los seres humanos para salir de nuestro mini-mundo en el que sólo nuestras razones son válidas.
Sin embargo, soy la primera en reconocer lo difícil que es admitir que algo que pensábamos era erróneo… aunque, bueno, hay cosas que desde donde se las mire van a estar mal, pero este no es el caso.
Y es que en toda mi vida otaku jamás había tocado el tema del hentai y siempre lo había dejado aparte, como algo muy propio de cada quien. En pocas palabras, el hentai siempre había sido para mí un tabú. Sabía que existía, sabía que a otras personas les gustaba, pero a mi me pasaba de largo.
Hasta que llegó el momento de romper los esquemas.
La semana pasada leía una revista de manga y anime cuando encontré una reseña cuyo subtítulo exaltaba las características educativas de una serie hentai.
¿Hentai educativo? Eso es imposible, pensé, y sólo por querer confirmarlo leí la reseña. ¿Qué puedo decir? Estaba muy bien redactada, y no era nada vulgar ni pornográfico, que es mi primera molestia al abordar temas para +18, y al terminar de mirarla me quedó la duda, ¿podría el hentai enseñar algo?
Como nadie puede hablar de lo que no sabe, y mis esquemas previos estaban comenzando a ser derrumbados decidí ver la supuesta serie educativa (afortunadamente eran sólo 4 ovas), así como otra serie elegida al azar y me lleve dos sorpresas.
La primera es que efectivamente el hentai puede ser educativo, cuando tiene una trama, cuando se da sustento para que exista el sexo, cuando no son simplemente dos seres acostándose, y cuando aborda aspectos típicos de las relaciones sexuales. En ese sentido el hentai sólo sería un tipo de anime/manga que trata de un aspecto particular de una relación como lo es el sexual.
La segunda es que no fue tan traumático como llegué a pensar que sería. Bueno, tal vez corrí con suerte porque ni la serie educativa ni la serie al azar tenían nada fuera de lo normal, nada que involucrara desviaciones demasiado desviadas, ni tentáculos ni demás cosas raras que hay por ahí.
Supongo que este cambio de esquema puede deberse a que ahora que tengo más edad, puedo aceptar más perspectivas en una relación sentimental (aunque eso no explica porque los más jóvenes ven hentai… ah claro, puede ser eso de las hormonas :P), o a que en realidad corrí con suerte y por eso puedo considerarlo ahora como otro subtipo de serie que por sí misma no es buena ni mala, sino que depende de la persona que la esté viendo.
Y un bonus extra a este experimento es que ahora estoy más dispuesta a romper mis propios prejuicios… Esperen, aunque no creo que sea pronto, “Descubriendo el yaoi”.
Hasta la próxima.
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