2 feb 2009

Lecciones de Marte y Venus

Tomado de "Los hombres son de Marte y las mujeres son de Venus" de Jhon Gray.

Las diferencias entre marcianos y venusinas:

1. Los marcianos tienen la tendencia a encontrarle soluciones a todo por si mismos... Las venusinas tienden a hablar de todo lo que les pasa

2. Un marciano maneja el estrés alejándose y resolviendo sus problemas... una venusina maneja el estrés compartiendo sus problemas.

3. Un marciano necesita sentirse necesitado... una venusina necesita sentirse apreciada

Los errores clásicos en las relaciones:

1. Un hombre trata de cambiar los sentimientos de una mujer cuando ella esta perturbada, y ofrece soluciones que invalidan los sentimientos de esta.

2. Una mujer trata de cambiar el comportamiento de un hombre cuando este comete errores y ofrece críticas y consejos no solicitados.

Cuando un hombre esta enamorado, comienza a preocuparse tanto por el otro como por si mismo. Se encuentra repentinamente liberado de las cadenas de sentirse estimulado solo por si mismo y queda libre para dar a otro, no para beneficio personal, sino como expresión de su preocupación altruista. Experimenta la satisfacción de su pareja como si fuera propia. Puede soportar fácilmente cualquier penuria para hacerla feliz, porque su felicidad lo hace feliz. Sus luchas se tornan más fáciles, siente la energía de un propósito más elevado.

En lugar de echarle la culpa a un hombre de dar menos, una mujer puede aceptar y perdonar las imperfecciones de su pareja, en especial cuando él la decepciona; puede confiar en que él quiere dar más cuando no le ofrece su apoyo, y alentarlo a que dé más mostrando aprecio por lo que sí da y seguir pidiendo su apoyo.

“Necesitar” es acercarse abiertamente y pedir apoyo a un hombre en forma confiada, dando por sentado que él lo hará lo mejor posible. Esto lo estimula. “Necesidad”, sin embargo, es necesitar desesperadamente apoyo porque uno no confía en obtenerlo. Aleja a los hombres y los hace sentir rechazados y no apreciados.

Cosas que he aprendido de Marte y Venus
(Acerca de "Por qué chocan Marte y Venus?" de John Gray)

Los hombres y las mujeres de la actualidad son diferentes, porque la historia evolutiva de la especie se ha encargado de configurar sus cerebros de una forma específica para desempeñar mejor ciertas tareas y para funcionar con base en diferentes sustancias químicas.

La época en que vivimos está caracterizada por un excesivo estrés tanto para hombres como para mujeres. Sin embargo, cada género tiene formas diferentes de lidiar con la situación, que están relacionadas directamente con sus hormonas. Sí, porque aunque digan que las mujeres somos muy hormonales, los chicos no se quedan atrás.

La testosterona es, como todo el mundo sabe, la hormona masculina por excelencia, aunque las mujeres también tengamos alguna cantidad de ella. Esta hormona se encuentra directamente relacionada con el sentido de reconocimiento; así, cuando el hombre siente que reconocen sus esfuerzos y se siente útil, los niveles de la hormona se elevan; por el contrario, si se encuentra estresado y se siente incapaz (por no decir impotente para no herir susceptibilidades) los niveles de la hormona disminuyen.

En el caso de la mujer, la hormona con mayor influencia es la oxitocina, relacionada con las necesidades de ayuda y apoyo (OJO que no son lo mismo). Los niveles de oxitocina se elevan cuando la mujer se siente unida, comprendida y respaldada. El estrés genera bajas en los niveles hormonales desarrollando sentimientos de soledad, angustia y depresión.

En ambos casos la solución al estrés está en elevar los niveles hormonales, pero lograr que esto sea posible puede ser por sí misma, una causa más de estrés para las parejas.

Los niveles de testosterona se recargan cuando el hombre se aleja de la causa de su estrés y se encarga de solucionar problemas más sencillos. Su atención se deriva a otro tema, su mente se aleja de las dificultades, y al entretenerse con cosas fáciles vuelve a sentirse capaz, creando el estado mental necesario para poder abordar, ahora sí, el problema difícil.

Sin embargo, para que los niveles de oxitocina se eleven la mujer debe realizar actividades que generen lazos de confianza y cariño, siendo el más común de estos: hablar de sus problemas. Cuando la mujer habla no busca que le solucionen sus problemas, solo busca desahogarse.

Ahora, analicemos la magnitud de la situación: el hombre está en casa estresado, buscando algo por arreglar, cuando llega la mujer con un montón de problemas. Cuál es la respuesta obvia del hombre? Ayudar a su pareja a resolver sus problemas.

GRAN ERROR!!!

Cuando el hombre interrumpe la charla de la mujer con soluciones a sus problemas no sólo da el mensaje que no la está escuchando, sino que la considera incapaz de resolver sus asuntos. La mujer se enoja, y entonces el hombre se siente peor aún por no haber podido ayudarla.

Y entonces cuál es la solución?

En el conocimiento está la respuesta.

Muchas de nuestras reacciones están demarcadas por la memoria evolutiva, el cerebro lleva millones de años funcionando de esa manera y un siglo de profundos cambios sociales todavía no ha dejado huella en él. Saber como funcionamos y como funciona nuestra pareja evita conflictos y frustraciones innecesarias.

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