2 feb 2009

Arquetipos femeninos y Trastornos de Alimentación

Por Saori-Luna
Publicado en *Noticias

A lo largo de la historia muchos grandes autores y pensadores han abordado conceptos sobre el alma universal, aquel cúmulo de experiencias, sentimientos y en cierto modo recuerdos que compartimos todos por el hecho de ser humanos.

Carl Jung, importante psicoanalista del siglo XX proponía en su teoría de la personalidad la existencia de un inconsciente colectivo comprobado en fenómenos como el amor a primera vista y el “deja vu”. A su vez, los contenidos del inconsciente colectivo son llamados arquetipos, y son definidos como la tendencia innata a experimentar las cosas de cierta manera; “el héroe”, “el guía”, “la madre” y “la doncella” son algunos arquetipos típicos, aunque existen muchos más.

Uno de los arquetipos arraigados más firmemente en el entorno sociocultural es el de “la madre”. A pesar de la revolución femenina y de los pensamientos machistas o feministas la verdad es que es imposible dejar de asociar a la mujer con el papel de madre, por lo menos mientras el hombre siga siendo un ser humano y no un caballito de mar.

Jung plantea a la madre no sólo como dadora de vida, sino como una figura de autoridad, sabiduría, protección, ayuda y también de seducción; si consideramos que este símbolo tan completo y complejo subyace en nuestro inconsciente, y que todo lo que yace allí afecta nuestra conducta cotidiana, ¿no sería acaso posible que la presión inconsciente por cumplir con este arquetipo sea la causa de comportamientos dañinos en la mujer de hoy?

Los trastornos de alimentación (TA) son una de las enfermedades psiquiátricas de mayor incidencia en mujeres, y cuya trascendencia cada vez es mayor dentro de la población. La anorexia y la bulimia se caracterizan principalmente por un rechazo al propio cuerpo que desemboca en patrones insanos de alimentación causando desnutrición, problemas cardiacos y reproductivos, entre muchos otros problemas.

Como parte de la biología evolutiva se ha establecido que los hombres, inconscientemente, prefieren a las mujeres de caderas amplias puesto que éstas facilitan el momento del parto, disminuyendo la probabilidad de muerte de la madre durante el mismo; ¿Podría ser la predilección de la mujer con TA por una figura extremadamente delgada, casi raquítica, una expresión de un deseo, también inconsciente, de no querer asumir o de no querer ser escogida para el papel de madre?

Si bien la última palabra sobre la causa de los trastornos de alimentación no ha sido dicha, es importante empezar a apreciar este fenómeno desde todas las ópticas posibles, con el fin de generar alternativas de solución a un problema que, casi sin darnos cuenta, se está convirtiendo en una pandemia.

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