28 jun 2020

Culpas asesinas...

Se ha hecho como tradición escribir cada semana sobre cosas que me pasan y me dejan pensando o sobre ideas que me dan vueltas en la cabeza, y como generalmente leo algo diferente cada semana, muchas de las cosas que resuenan vienen de los libros que leo.

(Aunque esta semana he acabado de ver la primera temporada de Outlander, y me dejó el estómago súper revuelto, precisamente por eso es que aún no puedo hablar de eso).

Así que para los que vieron mi fangirleo en Instagram (abrí un apartado en mis historias destacadas para el fangirleo lector y todo), y nos acompañaron aunque sea un rato en un stream de 4 horas en Twitch, no será una sorpresa ver que mi tema de esta semana tiene que ver con Project City Hunter: Culpas Asesinas de Sergio A. Gómez y Calixta Editores.

(Lo dije en el stream y es el título de la publicación soooo)

Y es que una de las cosas que más me enganchó del libro, desde su presentación fue la frase que cierra la sinopsis: "Si te quedaras vacío, ¿de qué culpas elegirías llenarte?"

El manejo de las culpas es un tema recurrente en la historia y tiene que ver con las consecuencias de lo que sucede en el primer libro "Los Hijos Malditos", llegando a un punto bien interesante con el siguiente poema:

"Al final nos llenaremos de algo y saldremos a la calle:
De dolor para sufrir,
De amor para perdonar,
O de culpa, para que con tinta y sangre sigamos matando."

Y es algo que me ha tocado mucho porque creo que la culpa es un sentimiento con el que lidiamos todos de vez en cuando, y con el que no siempre sabemos qué hacer. De hecho, también es uno de los temas principales cuando las mujeres necesitamos re-educarnos, y es un tema cultural y religioso, por cuanto los seres humanos en general cargamos con el pecado original, y las mujeres en particular cargamos con el pecado de Eva.

No importa que en estos momentos no sea católica, hizo parte de mi crianza y aún está asentado en mi cabeza.

Parece ser parte de nuestro discurso normal hablar de la culpa, nos sentimos culpables porque sí, y porque no, también.

El diccionario dice que la culpa es la "responsabilidad o causa de un suceso o de una acción negativa o perjudicial, que se atribuye a una persona o una cosa". Siempre he pensado que un buen uso del lenguaje puede ayudarnos con muchas cosas, y conocer este significado podría ser una estrategia muy básica para manejar mejor las culpas (o por lo menos para que yo maneje las mías).

¿Hiciste algo que generó efectos negativos o perjudiciales?

Pues siente culpa.

Si no, pues no.

A veces nos sentimos culpables por cosas que sentimos que fueron malas, pero que en realidad no tuvieron efectos negativos. Sólo porque normalmente cargamos con la "maldición de la niña buena".

La segunda estrategia viene de la mano de la palabra "responsabilidad". Parte del ser una persona "decente", "adulta", "de bien", está en aprender a asumir las consecuencias de lo que hacemos.

¿Te sientes culpable de algo que generó efectos negativos o perjudiciales?

Hazte responsable por ello.

Lo primero que aprendemos todos al respecto es a pedir perdón.

A veces pedirlo no es suficiente.

Menos cuando a veces ni siquiera se siente.

Porque después de pedir perdón, viene el aprendizaje, viene el "no volverlo a hacer", y hay gente que anda por la vida errando de la misma manera, una y otra vez.

Por eso no es suficiente con pedir perdón, hay que reparar de alguna manera los daños hechos.

Y hay ocasiones en que no va a ser suficiente con pedir perdón y reparar, sino que las consecuencias van a estar sobre nosotros por mucho tiempo más, en forma de daño a nuestro nombre.

De la misma forma que algunos de los daños que hagamos van a acompañar a las personas heridas por mucho tiempo.

Y supongo que eso está bien.

Uno de los temas que suele surgir cuando se hacen ciertas denuncias es: ha pasado mucho tiempo, la persona era diferente, era más inmaduro, por qué vamos a dañar una vida por algo que hizo en el pasado, etc, etc, etc.

No sé muy bien cómo sentirme al respecto, porque tampoco me gusta cuando a alguien aparentemente feliz le descubren cosas horribles que hizo en el pasado; pero siendo coherente, para mí todo es asunto de consecuencias, karma o destino, como lo quieran llamar.

Si hiciste daño y en su momento no lo reparaste, y nadie se enteró, eventualmente ese daño volverá a ti. Los daños no tienen fecha de expiración, así a nivel legal sí suceda en ocasiones.

 Así que también es una buena excusa para pensar en todas las veces que hemos hecho daño, y comenzar a solucionarlo; no siempre se puede con los demás, pero sí siempre con nosotros mismos.

Revisa tus culpas, mira qué tan ciertas son, hazte responsable por ellas, repara lo que puedas. Perdona y perdónate.

Yo había llenado mi vacío con culpas de dolor, culpas que ni siquiera eran del todo mías. Ahora soy un poco más responsable y consciente de mi parte en una relación, y no trato de asumir todas las responsabilidades de la misma.

La sigo embarrando, bastante a menudo, y sigo cometiendo errores nuevos y aprendiendo de los antiguos.

Sigo disculpándome y sigo reparando.

Pero ya no dejo que las culpas me asesinen.

Probablemente quedarse con una culpa es el peor desperdicio de energía emocional que podamos tener.

Si me voy a sentir culpable, que sea por mis guilty pleasures. Porque como dicen por ahí, a uno nadie le quita lo bailao.

Y ustedes, ¿cómo manejan sus culpas?

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