20 jun 2014

Supercerebro

De regreso con otra ¿reseña? ¿comentario?¿opinión? sobre el libro del mes de mayo (por favor, omitan el hecho de que la publico casi finalizando junio), esta vez “Supercerebro” de Deepak Chopra y Rudolph E. Tanzi.
Para comenzar, he de contarlos que mi amor por Chopra comenzó en el bachillerato, cuando mi tío Dony hizo una limpieza de biblioteca y me permitió quedarme con los libros que quisiera, de allí salió “El camino hacia el amor”, una obra que considero maravillosa y básica para entender el hermoso concepto del Amor. A partir de allí, comencé a seguir al autor, y luego cuando me mudé a Bogotá, otra experiencia mágica pasó: en un bus una chica embarazada estaba leyendo, siendo terriblemente maleducada, alcancé a ver algunas de las frases del libro, y cuando ella lo guardó en el bolso pude ver fragmentos del título, y el nombre grande de Chopra en la portada. Dada mi baja memoria, me demoré mucho en encontrar el libro online (la búsqueda de libros de Chopra sobre el embarazo no me arrojaba muchos resultados en Google), y aún más en encontrarlo en una librería. Llegó el día en que paseando por casualidad en la Panamericana lo encontré: “Un encuentro mágico”, y lo compré. Aún no lo he leído completo (básicamente por falta de necesidad), pero es una obra que he regalado ya a varias de mis más cercanas embarazadas.

Pero bueno, de regreso a la obra que nos compete en este post, el año pasado empezó a publicitarse bastante la última obra del autor: “Supercerebro”. Momento, ¿“Cerebro” y “Chopra” en una misma portada? En ese momento este libro se convirtió en obligatorio en mi lista, y cuando llegué a Cúcuta en diciembre, haciendo la fila en el supermercado con mi mamá lo vi por primera vez y dije: este es el libro que quiero leer. ¿La respuesta de mi mamá? “Cójalo y se lo lleva” *.* ¡Es genial tener tantos seres queridos que me alcahueteen mi libro-holismo!

Después de salir de muchos libros represados del 2013, creo que “Supercerebro” fue el primer libro “nuevo” que comencé en este año. Los doctores Chopra y Tanzi dan un pequeño recorrido por el funcionamiento básico del cerebro, en términos comprensibles para los que no manejan vocabulario en neurociencias, y encuentran la forma de entrelazarlo con la búsqueda de soluciones a problemas claves de nuestro entorno.

Conforme el libro avanza es posible notar un cambio en la intención, más allá de dar a conocer soluciones mágicas para tener un “supercerebro”, entendido como un cerebro con mayor habilidades de lo normal, la intención de los autores es promover el desarrollo de una “supermente” a través del crecimiento físico, social, cognitivo, y, sobre todo, espiritual. Para esto, algunas conclusiones:

·                     El cerebro mejora, en la medida en que lo ejercitamos y le exigimos. Si nos limitamos, lo limitamos a él también. “El cerebro sólo es capaz de hacer lo que cree que puede hacer” (p.29)
·                     Es cierto, el cerebro controla muchas de nuestras funciones, pero por encima de eso, somos nosotros (nuestro yo, la mente) quienes controlamos al cerebro. “Debemos usar nuestros cerebros, no que ellos nos usen a nosotros” (p. 28)
·                     A partir del reconocimiento de la relación mente-cerebro podemos lograr muchos cambios. También podemos lograr muchas más cosas con los niños si partimos del reconocimiento de su relación con su cerebro: ¿creo que soy tonto?¿que no podré? ¿Qué no es posible? Bueno, seguro que así será.
·                     Nuestro cerebro es quien crea la percepción que tenemos del mundo. La realidad en realidad no es como la vemos.
·                     Existen muchos mitos desmentidos en cuanto al funcionamiento cerebral: (p.31-32)
-     El cerebro lesionado no puede sanarse a sí mismo: Gracias a la neuroplasticidad podemos desarrollar nuevas habilidades, y podemos promover la neuroplasticidad al exponernos a nuevas experiencias, por convicción, con pasión y entusiasmo. (p.35)
-            Es imposible modificar las conexiones cerebrales: sí es posible, y se llama neuroplasticidad.
-           El envejecimiento cerebral es inevitable e irreversible: si seguimos por una curva descendente de aprendizaje, evitándolo a medida que nos hacemos más viejos, nuestras sinapsis serán más rígidas, si por el contrario seguimos la ascendente podremos desarrollar nuevas sinapsis que mejorarán nuestra salud cerebral (p.45)
-        El cerebro pierde millones de neuronas al día, las cuales son irremplazables: el ejercicio físico, las actividades estimulantes y la interacción social puede fomentar el desarrollo de neuronas nuevas (p.50)
-     Las reacciones primitivas (miedo, ira, celos, agresión) dominan al cerebro superior (cortical): nuestra mente decide de forma consciente a qué le prestamos atención, tenemos libertad de decisión y el poder de controlar nuestro cerebro (p. 53)
·                     Existen tres características particulares que estimulan al cerebro:
-                      La adaptabilidad: dejar ir, ser flexible, no aferrarse a hábitos inadecuados (p.63)
-                  

    La integración: mediante la comunicación, el equilibrio y ver el panorama completo. (p.70)
-                      La expansión de la conciencia: la evolución, la expansión, la inspiración. (p.73)
·                     Nuestro cerebro tiene la capacidad de crear nuestro propio mundo: “La visión personal pone en marcha el curso de la vida, pero primero debe poner el cerebro en marcha, después de lo cual vienen las acciones, posibilidades, oportunidades, golpes de suerte y cualquier otra cosa que se necesite para hacer un sueño realidad”. (p. 92)

Si bien, muchas de estas cosas no me eran desconocidas, siendo básicas tanto en neurociencias como en mejoramiento personal, la forma en que están entrelazadas, hacen que el libro sea muy agradable de leer, porque continuamente te están reforzando cosas que sabes, pero que se te olvida aplicar en la vida cotidiana.

¿Cómo me ayudó este libro?

Bueno, en estos momentos de mi vida hay una emoción predominante, y es el miedo: tengo miedo de muchas cosas, de intentarlo, o de no intentarlo, de intentarlo y no lograrlo, o de intentarlo y tener éxito, de no tener ni siquiera la oportunidad de intentarlo, de lo que puedo controlar, como mi capacidad de autosabotaje, y más que todo de todo lo que no puedo controlar, como la muerte, mía o de mis seres queridos. También porque este miedo ha sido el resultado de un momento (o más bien una etapa) de crisis, de la cual he resurgido, con una renovada en confianza en mi poder personal.
Pero decir “yo puedo” no hace que simplemente lo logre, por eso, a través de consejos prácticos como los manejados en el libro (consejos que mi cerebro acepta fácilmente, porque son tan obvios!) es posible mantenerse en el camino de cambiar mi mente y alcanzar mis objetivos.

Lectura recomendada para las personas de mente abierta!


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