9 feb 2014

Diana y el Budismo



I am SO like Lisa Simpson!

Ahí está, lo he dicho!

No hace falta conocerme mucho, ni a la hija de Homero Simpson para saber lo que esto significa: soy una completa ñoña J pero además, significa que comparto con ella experiencias, gustos y formas de pensar.

Y también está el budismo.

En algún momento durante mi adolescencia me interesé por esta hermosa religión, y de hecho, creo que estaré perpetuamente enamorada de ella. Sin embargo, no creo que nunca pudiera declararme budista, ya que considero que sus preceptos van mucho más allá de lo que yo podría dar. Dicho en otras palabras, no creo poder ser tan buena persona.

Pero eso no significa que me haya alejada por completo de su influencia. El libro del mes de diciembre de 2013 es una prueba de esto: “El Buda y el Amor” del Lama Ole Nydahl.

Después de dos meses dedicados a la lectura para el cerebro, decidí tomar esta adquisición de la FILBO 2013. He de decir que me aburrí muchísimo y que lo terminé a punta de fuerza de voluntad casi que en dos meses, interrumpidos por supuesto, en lugar del mes reglamentario.

No me malentiendan la obra es hermosa, claramente iluminadora e inspiradora, pero está manejada en un lenguaje no muy asequible para los no practicantes. Pero como estoy segura que de cualquier situación podemos aprender algo, heme aquí con el libro terminado y la reflexión al respecto.

Uno de los valores budistas que más me interesan es la compasión;  aquello que muchas veces relacionamos con tener lástima, va en realidad de amar y entender a todos los seres sensibles, pero el foco de este libro parte de empezar a hacerlo con tu pareja y luego extender este amor a los demás.

El Lama autor del libro pertenece a la corriente del Budismo del Diamante, y nos presenta sus preceptos básicos. Tal parece que la vida sería mucho más fácil y sencilla si los siguiéramos, siendo coherentes:

·      Los cuatro principios básicos:
1.    Beneficiar a los demás con los principios del Buda
2.    La impermanencia de las cosas
3.    La ley de la causa-efecto (karma)
4.    La motivación por la iluminación
He de decir que el primer principio no me gustó en lo absoluto, me sonó a “sal a convertir a todo el mundo en Budista”, y siendo que yo no lo soy, empecé a preguntarme si toda la obra sería de este estilo. Afortunadamente no lo fue.
Los otros tres suenan bastante a lógica y a verdad universal, o por lo menos para mí, de forma que no es necesario ser budista para tenerlos en cuenta en el diario vivir: es cierto, todo pasa y nada es permanente, cosechas lo que siembras, y la espiritualidad es un camino que deberíamos recorrer a diario.

·      Las diez acciones provechosas:
1.    Proteger la vida
2.    Generosidad
3.    Comportamiento sexual que de felicidad
4.    Decir la verdad
5.    Producir armonía
6.    Hablar en forma calmada y confiable
7.    Hablar en forma significativa
8.    Ser modesto y estar contento
9.    Ser benévolo
10. Desarrollar la visión correcta
Parecen una versión distorsionada de los diez mandamientos, ¿no? pero incorporando componentes enfocados en el cuerpo, la mente y el alma. Como decía anteriormente, todo el asunto del ser bueno con el otro (con todos los otros) lo siento más allá de mi propio ser, pero las números 4-8 me llegaron al alma y son algo importante de poner en práctica.

·      Las cinco emociones perturbadoras, sus cinco antídotos y los tres planos para dominarlas:
1.    Odio-Compasión
2.    Orgullo-Igualdad
3.    Deseo- Generosidad
4.    Celos-Felicidad
5.    Ignorancia- Interrelación
Lo reconozco, de acuerdo a los estándares budistas, también he pecado. Ni siquiera podría decir que principalmente de, sino que todas se han dado casi por igual. Pero he aquí la solución:
1.    Reconoce las emociones en el momento en que se presentan
2.    No las alimente
3.    Obsérvelas mientras se desvanecen

·      Las cuatro clases de amor:
1.    Amor
2.    Compasión
3.    Alegrarse por los demás
4.    Ecuanimidad
Y aquí está la parte que me es más complicada, y por la cual abandoné hace mucho la idea de ser budista. Lo siento, lo siento mucho, pero no soy capaz, simplemente no puedo inundarme con todos esos sentimientos bonitos sobre todo el mundo.
Aunque tal vez debería.

·      Las seis acciones liberadoras:
1.    Generosidad
2.    Comportamiento interpersonal significativo
3.    Paciencia
4.    Diligencia Gozosa
5.    Meditación
6.    Sabiduría
Cosas que todos deberíamos practicar, para hacer de nuestras vidas un camino de liberación.

·      Las cinco sabidurías búdicas:
1.    Diamante
2.    Joya
3.    Loto
4.    Espada
5.    Buda
Esta parte me gustó mucho. Habla de cómo existen perfiles diferentes de mujeres de acuerdo a la emoción perturbadora que predomina en ellas, y como esa emoción se puede convertir en una sabiduría diferente. Me sentí muy identificada con las primeras dos, por cuanto la ira y el orgullo están muy presentes en mi vida. ¿Cómo superarlas? Recordando las leyes de la causa-efecto y la transitoriedad. Todo lo que me pasa es por algo, y todo es pasajero.

·      Las cuatro actividades búdicas:
1.    Pacificador
2.    Enriquecedor
3.    Inspirador
4.    Protector
En relación con su contraparte femenina, los hombres también tienen cierto rol por asumir ne las relaciones de pareja.

Además de estos conceptos básicos, me agradó mucho que trata aspectos muy de la vida cotidiana, particularmente relacionados con la actitud, la consciencia y las emociones. Dado mi natural ser impulsivo, frecuentemente cambio mi actitud por pequeñeces, y no hago una toma de decisiones muy consciente de la situación, simplemente me dejo llevar por mis emociones. Como pueden suponer, esto generalmente no sale nada bien.

En conclusión, una obra bien compleja y profunda, de la cual considero me quedo sólo con lo superficial, lo que pude captar y entender en mi estado actual de comprensión, y sin embargo, lo suficiente como para mejorar mi vida y mis relaciones con los demás.


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