
Es muy poco en realidad lo que veo televisión, y menos aún nacional, pero el día de ayer a eso de las 6.30 pm cambiando canales me encontré con una divertida propuesta de City TV, el reality "Vuélese si puede". En él los presentadores en diferentes partes de Bogotá seleccionan transeuntes al azar y les ofrecen un premio para salir de viaje inmediatamente. Para poder ganar, deben superar una pequeña prueba de velocidad por la ciudad; ir a despedirse o en su defecto a pedir permiso, luego correr a la casa a arreglar maleta y finalmente desplazarse hasta las oficinas de Aviatur, patrocinador del programa.
Este programa, además de ser muy divertido por la pequeña maratón por Bogotá (los trancones, los taxis que no paran, el "apúrele señor"), me dejó pensando que en realidad la vida nos ofrece muchas oportunidades, pero ella misma se encarga de impedirnos aceptar. Los pobres presentadores se demoraron como más de 20 minutos (en tiempo tv) en encontrar a alguien que aceptara su propuesta... lastimosamente, si alguien llegara a regalarnos un viaje en este preciso instante, la mayoría tendría que rechazarlo... el trabajo, el estudio, la familia, tantas cosas... pero acaso no quedaríamos después con un mal sabor de boca?
La ganadora de ayer dejo trabajo, marido e hijos tirados por irse al parque Gorgona a ver ballenas... cuántos no habrían querido tener la valentía para hacer lo mismo?
Este programa, además de ser muy divertido por la pequeña maratón por Bogotá (los trancones, los taxis que no paran, el "apúrele señor"), me dejó pensando que en realidad la vida nos ofrece muchas oportunidades, pero ella misma se encarga de impedirnos aceptar. Los pobres presentadores se demoraron como más de 20 minutos (en tiempo tv) en encontrar a alguien que aceptara su propuesta... lastimosamente, si alguien llegara a regalarnos un viaje en este preciso instante, la mayoría tendría que rechazarlo... el trabajo, el estudio, la familia, tantas cosas... pero acaso no quedaríamos después con un mal sabor de boca?
La ganadora de ayer dejo trabajo, marido e hijos tirados por irse al parque Gorgona a ver ballenas... cuántos no habrían querido tener la valentía para hacer lo mismo?
No hay comentarios.:
Publicar un comentario