
Uno de mis sueños más grandes es el cambio de cultura... sí, sé que es bastante utópico, pero se puede soñar no? Sueño con un país que nos reconozca y con un mundo en el que dejemos de ser los locos o los infantiles... Sueño con una comunidad comprometida con sus aficiones, donde las cosas se hagan en serio, y no simplemente por pasar el rato.
Porque las cosas que hacen del mundo otaku lo que es no son aficionadas; hasta donde sé no cualquiera se sienta a hacer un manga y se lo publican, y no cualquier manga se anima... las personas que están detrás de estas obras son verdaderos profesionales. Decir que no estamos en Japón no es excusa para la falta de profesionalidad de nuestro mundillo; aquí también existe el diseño gráfico, el diseño de medios audiovisuales, el diseño de modas, y muchas otras carreras más que contribuyen a expandir nuestras aficiones.
Porque como otakus, gammers, freaks, o lo que seamos, muchas veces hemos tenido que detenernos a explicar algunos desvaríos culturales como:
El anime no son muñequitos...
Los videojuegos no son para niños...
y
Hacer cosplay no es disfrazarse
Así que, si queremos entrar en el panorama internacional, debemos esforzarnos en verdad, TODOS!, el sólo hecho de crear concursos de cosplay no va a llevar a ningún colombiano al WCS (World Cosplay Summit), el sólo hecho de ponerte un traje de algún personaje no te hace cosplayer, y el sólo hecho de ganar no te hace el mejor, ni tampoco el hecho de perder el peor (aunque es más fácil decir que si perdimos no somos lo peor, que aceptar que si ganamos no somos los mejores).
Hacer cosplay es adoptar una personalidad ajena, y ser otro por unas horas, pero concursar como cosplayer es ir más allá del traje, más allá del audio y el video y más allá de la representación... tener los pantalones de pararse en un escenario y concursar como cosplayer significa tenerlo todo. Y no crean que estoy pidiendo perfección, no, para nada es eso, lo que estoy pidiendo es corazón! Un cosplayer que participe activamente en cada una de las etapas de la creación de su traje y la representación de su personaje, que lo viva y lo sienta, y no una persona que se las venga a dar de actor o modelo frustrado.
Y por otro lado, lo que pido también son personas que sepan apreciar y distinguir el cosplay de verdad. Porque ser otaku de toda la vida no te da la capacidad de juzgar un cosplay, como tampoco te lo da el ser diseñador... Necesitamos personas que se capaciten para ser jurados, así como lo hacen los árbitros de fútbol o los jueces en las diferentes competencias.
Pero por sobre todas las cosas, necesitamos ser humildes, tener la capacidad de agachar la cabeza y pedir ayuda, de reconocer que no nos las sabemos todas, y mirar hacia afuera y decirle a un cosplayer profesional: "Oye, cómo hiciste? yo admiro tu trabajo y quisiera ser cosplayer también, qué hago?", "Oye, voy a juzgar un cosplay profesional, qué debería tener en cuenta?" (Por favor hagan ambas cosas con anticipación, no dos días antes de la competencia)... Ellos no nos van a enseñar a usar la máquina de coser, tampoco nos van a mostrar la tienda de los materiales increíbles, ni nos van a decir quién debe ganar, pero sí nos proporcionarán una guía para ser cada vez mejores.
Sueño con un mundo en que las cosas que quiero sean tomadas en serio, donde la rosca o la falta de ella no tenga nada que ver con los resultados (porque los que no están en la rosca arman su propia rosca para hablar mal de ella), creo en la meritocracia y en que los esfuerzos sean recompensados, tarde o temprano.
Sólo sueño con que sea más temprano que tarde.
Referencia de la imagen: Yui y Rie, ganadores del World Cosplay Summit 2009. Tomada de: http://blog.pucp.edu.pe/item/66077
1 comentario:
Psss... que decirte? Como hablábamos el otro día, el tema cosplay es muy difícil de juzgar. Yo creo que hay algo de la persona que ineviablemente se trasluce al personaje, pueden haber diez personas vestidas del mismo personaje y todas ser diferentes. Se necesita algo interior para atraer la atención del otro, y para soportarlo cuando la "fama" comienza a cansarte (seguir dando fotos incluso cuando ya no das mas de estar tan vestido por tantas horas, tal como lo haría un artista real). Sin embargo, el sentirse ignorado
Lamentablemente lo que veo como contra del tema concursos es que cada vez se piden más cosas. Tenes que estar vestido de modista, actuar bien y con buena voz, cantar y bailar en algunos casos como si se tratara del Bailando por un sueño o alguno de estos programas de concurso de talentos. Y la realidad que no todos podemos o queremos hacer tanto, sea porque no nacimos con dotes para ello, no tenemos tanto dinero o tiempo... realmente aqui en Argentina se ha vuelto muy difícil y yo ya estoy seriamente pensando en ya no concursar porque se ha vuelto demasiado complejo... sin mencionar el tema de la popularidad que tienen ciertos personajes opacan a veces un trabajo mejor hecho... siempre se quejaban que los concursos eran juzgados por gente que no sabía de anime... con Yamato yo no veo casi ninguna diferencia, solo que las exigencias aumentaron por mil... eso sin mencionar por la feria de vanidades que se puede armar por un concurso, con gente que ni te habla creyendo que si lo hace le quitará puntos o algo.
Finalmente creo que el exito o fracaso de un cosplay es cuanta gente se acerca para sacarte fotos y decirte que bueno está tu traje. Quizás tanto profesionalismo termina sacando espontaneidad en el fondo, pero es sólo mi opinión.
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