9 ago 2020

Yo soy...

Ayer en el hermoso taller de poesía "Voces insumisas" a cargo de Wayra Sisa, leíamos y conversábamos sobre Alejandra Pizarnik, y nos hacíamos la pregunta por la identidad, a partir de su poema:


"Sólo un nombre"


alejandra alejandra
debajo estoy yo
alejandra

Y pensábamos en aquello que está detrás del nombre que nos pusieron al nacer, y de otros nombres que nos hemos y nos han puesto.

Eso me hizo recordar un consejo que me dio una valiosa mujer hace años; cuando asistí a fisioterapia para manejar mi dedito subluxado estaba pasando por uno de los momento más impactantes que recuerdo de mi vida, era la crisis posterior a los 21, y esta mujer, además de hacerme llorar del dolor físico, fue de mis primeros acercamientos a las sanadoras espirituales, y me decía, cuando inevitablemente terminábamos hablando de la vida, que lo más importante era decir:

YO SOY

Así, sin más adjetivos, ni etiquetas, ni más nada.

Ayer el ambiente en el taller era más bien silencioso e introspectivo, acorde a la obra de Pizarnik, y sin embargo, esta pregunta resonó con algo sobre lo que quería escribir desde hace rato.

Y es que, si me obligaran a definirme con una etiqueta, y a pesar que sé que no podemos encasillarnos en una sola definición, creo que la mía sería:

SOY TERAPEUTA OCUPACIONAL

Creo que es la única que podría resumirme. Y no porque sea mi profesión. Es decir, no me estoy definiendo únicamente a partir de mi rol productivo.

Sino que precisamente mi profesión resume mi todo.

Llegué a la Terapia Ocupacional (T.O.) por pura casualidad, la verdad sea dicha. A la hora de escoger mi profesión, mis opciones fueron más bien limitadas por el entorno, y dentro de lo que había, la T.O. fue lo que más me cuadró.

Recuerdo que una gran parte de la decisión fue tomada gracias a que mi mamá había visto en las ferias universitarias, que las estudiantes de esa carrera veían "Terapias alternativas", y de hecho fue de las cosas que me aseguré en confirmar con mi coordinadora el día de la entrevista.

El pensum de la carrera lo cambiaron justo el semestre después de que yo viera esa materia xD

Tuve la suerte de amar cada vez más mi profesión, conforme más aprendía de ella, y es un amor que se sigue manteniendo porque me sigue permitiendo explicar el mundo en el que vivo.

Desde la T.O. miramos al ser humano como el centro de todo, una persona con cuerpo, mente y espíritu; ese ser humano, desempeña una serie de actividades significativas en su día a día (ocupaciones) dentro de un entorno (físico, social, temporal y virtual).

Hasta el momento, siempre que tengo alguna dificultad, puedo mirarme a mí misma, y ver si es que algo le pasa a mi cuerpo, o si es que necesito desarrollar alguna habilidad; puedo mirar mis actividades, y notar si es que hay que ajustar hábitos, o variedad, o balance, y/o puedo mirar mis ambientes, y pensar en como sus componentes me están influenciando.

Puedo cambiarme a mí misma, mis ocupaciones y mis entornos, dependiendo de lo que necesite.

Y hago lo mismo cuando alguien me pide ayuda, dentro o fuera de consulta. O cuando necesito opinar sobre algo que esté pasando, o alguien que esté resaltando.

Nunca olvido que el ambiente en el que crecimos y vivimos influye en nuestras actividades y nuestros principios; que aquellas actividades que realizamos con más frecuencia y significado modelan nuestros cerebros.

Pero sobre todo, que a pesar del ambiente y el cerebro (nature vs nurture), en el centro de todo está cada ser humano, y que es la persona la que decide.

No somos víctimas de nuestro entorno, ni estamos obligados a ser de determinada manera por las ocupaciones que hayamos escogidos.

Pero a veces, somos víctimas de nuestra propia inconsciencia frente a estos aspectos. 

Decimos "Es que yo soy así" sin notar cuánto el ambiente nos ha afectado. O todo lo contrario. Le echamos la culpa al ambiente, sin reconocer la propia responsabilidad.

En el fondo, la responsabilidad es de cada quien, pero no todos nos damos cuenta. Y es imposible hacer que otra persona se dé cuenta de las cosas.

Por eso no tiene sentido, por lo menos para mí, andar por la vida evangelizando.

Cada quien hace lo que puede con lo que tiene, y cada quien tiene un nivel diferente de consciencia. 

Cada quien toma la decisión de ampliarlo o de quedarse como está.

Cada quien decide QUIÉN ES. 

No hay comentarios.: