6 may 2020

Beastars

“Los machos miran esta cara y piensan: "Quiero protegerla", o "Necesito estar a su lado" y se me acercan. Pero cuando descubren que es una ilusión, dan vuelta por un rato y desaparecen. He sido una presa toda mi vida. No es que eso importe, en realidad”. Haru.

Pensaba comenzar esta entrada de la manera normal en que se hace cuando vas a hablar o reseñar una serie, película, o libro; hablando, por ejemplo, de sus orígenes, de la dirección, el número de capítulos, etcétera, etcétera, etcétera. Pero la verdad, es algo que no me apetece, no me interesa, y creo que el que lea esto debería habérsela visto ya, y haber buscado estos datos.

Y si no la ha visto, quizás no quiera seguir leyendo, no voy a spoilear, pero esta entrada habla de todas las cosas en las que me hizo pensar esta serie, su mundo y sus personajes, y cualquier cosa puede considerarse un spoiler. La verdad, es la primera vez que un anime me vuela la cabeza en mucho tiempo, como me dijeron por ahí, la serie me ralló el coco (no era que estuviera muy sano inicialmente de cualquier forma).

Mi historia con Beastars comienza cuando me pasan el video del opening, que cuenta una historia por sí mismo, está hermosamente animado y tiene una música poderosa. Luego me dijeron "está buena, deberías verla", y confiando en la persona que hizo la recomendación fui a ver el primer capítulo. En esa misma tarde terminé devorando los 3 que habían salido hasta el momento.

Es cierto, al principio se veía como la Zootopia japonesa, aunque claro, con solo saber que era japonesa ya era obvio suponer algún giro extraño. Sin embargo, para el momento en que llegas al final del primer episodio, ya se te ha olvidado que has visto previamente una historia con una coneja y un cánido como protagonistas.

Muchas, muchas cosas son maravillosas en Beastars: la animación, la música, los personajes, pero sin duda lo que más me gustó fue la capacidad del autor para tomar temas tan profundos y actuales e incorporarlos en una sociedad de animales.

Empecemos por lo más básico y es el conflicto herbívoros vs carnívoros. En el mundo de Beastars ambas clases conviven tranquilamente, y para eso los carnívoros, no pueden comer carne, es decir, no pueden devorar a sus compañeros; más adelante aprendemos que esto no es algo que se cumpla en un 100%, porque en la ciudad existe un mercado negro donde herbívoros indigentes venden partes de su cuerpo para sobrevivir, o incluso donde, si eres herbívoro, existe el peligro de ser secuestrado y vendido a carnívoros pudientes.

Esto me llevó a plantearme varios interrogantes mientras la veía por segunda vez como parte de la actividad conjunta de #AnimeConKyoko; uno de ellos fue: ¿Si un carnívoro no come carne, sigue siendo carnívoro? Y es que, a pesar de los suplementos, ¿el desarrollo de las características propias de los carnívoros no debería verse afectado de alguna forma? Según lo que vemos en la serie, ellos pueden relacionarse funcionalmente con sus compañeros herbívoros, no andan todo el tiempo pensando en devorarlos o algo así, pero en ocasiones, los instintos se despiertan.

En este mundo, los carnívoros son quienes deben reprimirse, negar su naturaleza instintiva, so pena de ser juzgados por la sociedad, y con el miedo de saber que en algún momento pueden llegar a convertirse en el asesino de quien era su vecino o su mejor amigo.

Aunque mi personaje favorito de Beastars es Haru, la coneja, si yo viviera en este mundo, sin duda sería una carnívora. Muchos de los que alguna vez hemos sufrido bullying podríamos llegar a sentirnos identificados con esa percepción de que “hay algo malo en ti”, “es mejor que cambies, o si no puedes, al menos escóndelo”.

No importa cómo seamos como individuos, nuestra pertenencia a determinado grupo siempre va a venir acompañado de prejuicios y etiquetas. En esta serie no aplica aquello de “si eres débil serás vulnerado”. Los herbívoros son los apreciados por la sociedad, y en cierta forma son los que mandan; esto lo podemos escuchar de la voz del alcalde de la ciudad, un león que afirma que tuvo que someterse a muchos cambios para que la gente creyera que podía confiar en él y pudiera ser elegido.

Y a pesar de esto, los herbívoros no pueden evitar llegar a convertirse en las víctimas, no pueden dejar de estar en riesgo a pesar que han implementado el mayor número de medidas para que esto no suceda.

Las diferentes perspectivas de este conflicto pueden evidenciarse en los protagonistas:

  • Legoshi, el protagonista, es un lobo gris que durante toda su vida ha evitado mostrar su naturaleza carnívora, llegando a reprimir muchos de sus comportamientos y a sentirse muy confundido cuando estos salen a flote.
  • Louis, el coprotagonista, muestra una mayor seguridad y altivez, es la figura principal de la escuela, admirado y deseado por todos. Es un alce, un herbívoro.
  • Y en la mitad de ellos dos, está Haru, una coneja, que está acostumbrada a hacer las cosas a su modo, sin importar lo que piense la sociedad escolar. Una coneja que se comporta como coneja (sí, me refiero al sexo). Y que de alguna manera, a pesar de tener una relación con el herbívoro más deseado de la escuela, termina siendo atraída por el carnívoro que alguna vez intentó devorarla.

La forma de ser de estos personajes, sus relaciones entre sí, con los demás, y dentro del mundo en el que viven dan para otras 927 palabras como las que llevo hasta el momento. Por eso creo que es un buen momento para detenerme y organizar el resto de mis ideas para una próxima publicación.

¡Hasta la próxima!

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