29 oct 2017

¿Recuerdan que soy terapeuta ocupacional?




El pasado viernes 27 de octubre se celebró el Día Mundial de la Terapia Ocupacional, para este año el tema escogido por la WFOT (Federación Mundial de Terapia Ocupacional)  fue “Informar, Inspirar, Influenciar”.

Informar… Inspirar… Influenciar…

Vaya encomienda.

De acuerdo a lo que he visto en las federaciones de Terapia Ocupacional a las que tengo acceso por idioma, a pesar que estas son mucho más maduras que el Colegio Colombiano, la situación en general no parece ser muy diferente a la nuestra. Los artículos y publicaciones sobre “¿Qué hace Terapia Ocupacional en…?” son bastante comunes, lo que me lleva a pensar en la necesidad de Informar. Tanto aquí como en muchos otros lugares del mundo es muy fácil que las personas no sepan sobre la labor del Terapeuta Ocupacional, y que por lo tanto lleguen a confundirla.

Al respecto tuve una experiencia muy bonita la semana pasada mientras participaba en “Maestros Funzanos por la Primera Infancia”, suelo empezar todas mis charlas preguntando al público lo que saben sobre Terapia Ocupacional, y es de las pocas veces en que he obtenido una respuesta bastante bien informada.

Para cuando me gradué, hace ya 10 años, podía recitar al pie de la letra la definición de la profesión que nos habían dado en cátedra. Con algo de vergüenza, el día de hoy digo que ya la he olvidado, y que hace mucho no la uso.

En su lugar, he encontrado una propia, así que para los que aún están confundidos, aquí va:
“Terapia Ocupacional es una profesión del área de la salud que ve al ser humano como un ser ocupacional, es decir, que realiza diferentes tipos de actividades significativas en su vida cotidiana, para lo cual requiere determinados recursos/habilidades. El Terapeuta Ocupacional está en capacidad de promover el desarrollo de estos recursos, prevenir la aparición de alteraciones ocupacionales, o, en caso que ya se hayan producido, tratarlas y recuperar a la persona como ser ocupacional”

De esta definición se despliega un montón de sub-definiciones, las cuales tienen que ver ya de manera más específica con los campos de intervención, porque en cualquier área o sector puede trabajar un terapeuta ocupacional: salud física, salud mental, ambiente laboral, educación, comunidad, etc., etc., etc.

De ahí que muchas veces lo que la gente conoce de Terapia Ocupacional esté limitado por el sector en el que ha conocido a un terapeuta.

Inspirar…

Pensando en inspirar recordé un artículo que fue publicado al poco tiempo de mi grado, llamado “Cosas que hacer en Terapia Ocupacionalantes de los 30”, por Miguel Talavera; en aquel entonces, con tan solo 22 años y recién salida de la universidad me pareció algo sublime pensar y soñar con lo que podía hacer durante los próximos 8 años por mi profesión. Luego, la realidad atacó, y en verdad, esos siguientes años los pasé aprendiendo mucho más sobre la misma, pasando de un área a otra, aprendiendo a lidiar con las expectativas de los empleadores, los padres, los niños y las propias, colaborando con increíbles equipos formados por fisioterapeutas, fonoaudiólogas y psicólogas y ayudando a definir mi labor frente a aquellos que pensaban que el salón de terapia ocupacional era el de las manualidades, o el de enviar a los niños cuando no podían estar en el salón de clases.

Es ahora, cuando tengo 32 años y cuando llevo ya 10 de experiencia que en realidad siento que puedo hacer algo por la Terapia Ocupacional; cuando, como resultado de mis experiencias, mis intereses y mis metas, puedo proponer Ocu-Pasión Friki, sabiendo que está fundamentada en procesos terapéuticos, que cada vez hay más resultados de investigación que dan las bases para esta intervención, y que además, da resultados en mi trabajo diario con niños, padres y docentes.
Es ahora que puedo inspirar y seguir inspirándome en el amor que le tengo a mi carrera.

Influenciar…

¿Qué mejor forma de producir un efecto duradero en mis procesos que siendo el mejor ejemplo de lo que digo?

Cuando llego a actividad con mis niños, ellos pueden ver a alguien que disfruta con su trabajo, que se las ingenia para hacer las cosas diferentes, que toma en cuenta sus gustos para motivarlos, y que a la vez les exige para que alcancen sus metas.

Cuando estoy con los padres, se encuentran a una profesional que los escucha, que da su aporte para ayudarles a solucionar sus inquietudes y con la que cuentan no sólo de forma presencial sino virtual, que piensa en ellos y les apoya con los recursos que encuentra.

Y cuando estoy con el equipo terapéutico, ellos saben que no me interesa solamente su labor profesional, sino que creo en su bienestar ocupacional total, saben que pueden contar con mi orientación frente a cualquier dificultad que tengan, no sólo cuando se trata de los niños.

En resumen, influyo en mi entorno siendo el mejor ejemplo de Terapeuta Ocupacional, Ocu-Pasional y Friki (Que practica de forma obsesiva su trabajo).

Así que, gracias a lo que la Terapia Ocupacional hizo por mí antes de los 30, es que ahora yo tengo mucho para darle a ella.

Y no podría estar más feliz por eso.

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