Para mí, las relaciones
interpersonales siempre han sido como un juego deportivo: todo es cuestión de
saberse las reglas, y jugar lo mejor posible de acuerdo a ellas. Habiendo dicho
esto, también es necesario aclarar que nunca he sido muy buena conociendo o
siguiendo estas reglas de manera intuitiva, por lo que me ha tocado buscar una
forma tras otra para aprendérmelas.
En mi segundo intento, he logrado
finalizar este libro en un tiempo record de 2 meses; una obra densa y compleja,
a pesar que en el inicio el autor aclara que no pretende sino dar las bases de
una teoría no muy conocida para mí: el Análisis Transaccional (AT). Aunque no
logro asimilar del todo los componentes planteados en el libro (a veces los
siento demasiado programados), me llamó mucho la atención porque:
·
- Parte de un componente de autonomía del ser humano, y a partir de este promueve su empoderamiento.
- Analiza las relaciones interpersonales como transacción/cadena de comunicación.
- Demuestra su aplicación tanto en la vida laboral como personal.
Este último punto
sería el más significativo, ya que desde pequeña he sentido como mi yo que hace
y mi yo que es son 2 entes diferentes.
De acuerdo al AT, desde nuestra
infancia se crean varios estados/patrones que marcaran nuestro desempeño: el
Padre, el Niño y el Adulto, cada uno de estos patrones posee unos aspectos
positivos y negativos, siendo desatados por unos drivers específicos, y de
acuerdo a los tests que provee el libro lo que menos tengo es de Adulta T.T
Probablemente esta fue la razón
por la que seguí leyendo el libro, hasta acabarlo, encontrar algunas
indicaciones para mi mejoramiento, o más bien, para mi crecimiento personal; y
he aquí lo que encontré: La conclusión, el todo y la clave para una adecuada
relación intra e interpersonal es la participación activa del adulto, aquel que
es responsable del mensaje que emite, del cómo y a quién se lo emite,
obteniendo la respuesta más conveniente.
Desde la óptica del AT, los seres
humanos nos involucramos en transacciones todos los días, algunas de las cuales
son funcionales, la mayoría de las cuales no. Para mejorar estas transacciones
es necesario estar al tanto de la presencia del Niño Creativo (Manipulador),
quien busca participar en juegos en los que sólo se gasta el tiempo y no se
obtiene ningún beneficio, así como del
Padre que tiende a adoptar posiciones críticas.
La relación con el otro debe
darse desde la conciencia, evitando respuestas automáticas, siendo asertivos y
expresando las emociones desde la verdad; es necesario distinguir el ser/estar
(el famoso To be) del sentir, porque muchas veces nos sentimos mal, y llegamos
a equiparar esto con estar mal. Para que esto no pase y afecte la relación con
el otro, es necesario en primer lugar tener una buena relación con nosotros
mismos, identificando nuestro Guión de Vida (cuál es mi rol), y nuestra posición existencial (Cómo estoy).
A pesar de lo esquemático que fue
el libro en algunas ocasiones, me dejó algunas enseñanzas bastante prácticas
que he puesto en práctica durante el último mes; aunque a veces vuelvo caer en
mi acostumbrada manipulación, me he sentido mucho más tranquila últimamente,
concentrándome en mantener el control sobre mí misma, y en ser responsable con
lo que hago en cada una de mis relaciones.
1 comentario:
Me encanta el nuevo look :D
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