Tengo que admitirlo, soy/estoy
neuro-ocu-pasionada!
(Of course, this sound
so much better in english: I AM NEURO-OCUPASSIONATE!)
Entendiendo la neuro-ocu-pasión
como el amor inmenso por la neurociencia aplicada a la ocupación humana.
Constantemente busco aprender nuevas cosas sobre esa pequeña caja negra que
yace dentro de mi cabeza, más que todo para aplicarla a mi ocupación y a la de
mis pequeños usuarios.
Debo admitirlo, soy mala para las
otras neuro-cosas, en especial la neuroanatomía (nunca he terminado de
aprenderme las partes del sistema nervioso) y la neurofisiología (aún confundo
muchos neurotransmisores) y la neurogenética (odio el enfoque donde todo
depende de los genes), pero cuando se trata de aplicación a la vida cotidiana,
me encanta la neurociencia (neuropsicología, neurolingüística, neuromarketing,
etc.).
Sin embargo, la neuro-ocupación
tiene un lugar especial en mi corazón, ya que soy Terapeuta Ocupacional y
siempre trato de saber más para ayudar a que las personas sean felices en su
ocupación (ya sea de juego, trabajo o autocuidado), en resumen, que tengan un
desempeño ocupacional realizante (concepto tomado de Trujillo & Cols).
Esta semana acabé de leer “Los 12
principios del cerebro” de Jhon Medina, lectura 100% recomendada para todos los
que quieran saber en términos básicos y prácticos cómo sacarle provecho a todo
ese potencial que tenemos, de los que saco las siguientes recomendaciones:
1.
Principio del ejercicio: El ser humano
evolucionó (y con él su cerebro) a través del movimiento, y el ejercicio de
desplazarse de un lado al otro del planeta. A fin de estimular el aprendizaje,
debemos mantener esta situación, procurando incorporar dentro de nuestras
jornadas pausas para el ejercicio. Se ha comprobado (ver los estudios de
Antronette Yancey QEPD, para mayor información) que los niños con un estilo de
vida activo muestran mayor capacidad para la atención y el aprendizaje.
2.
Principio de la supervivencia: El ambiente en el
que el cerebro humano se desarrolló, estaba lleno de cambios y situaciones
fuera de su control, para esto estableció dos sistemas, uno que maneja el
conocimiento previo, y otro que improvisa según la situación particular.
Cualquier sistema de enseñanza que se base en uno solo, excluye automáticamente
la mitad del potencial de los estudiantes, siendo necesario promover
experiencias de aprendizaje novedosas, y además en equipo. Recordemos que
sobrevivir por uno mismo era imposible en la prehistoria.
3.
Principio del cableado: todos nacemos con una
misma base biológica (cableado básico, independiente de la experiencia) pero el
cerebro se desarrolla con base en la experiencia (depende de), él cambia según
las decisiones que tomemos y lo que practiquemos. Siendo que las experiencias
son diferentes para todos, ningún cerebro es 100% igual a otro, por lo que
ningún proceso de enseñanza debe ser igual para todos los estudiantes; es
importante que los docentes tengan la empatía necesaria para acercarse a cada
uno de ellos de manera particular.
4.
Principio de la atención: En promedio, el
período inicial de atención de una persona es de 10 minutos, una vez finalizado
este tiempo debe haber “algo más” en la información que está recibiendo que lo
motive a continuar prestando atención. Ese “algo más” puede estar dado por la
memoria, el interés y la conciencia. Si bien los tres componentes son
particulares y dependientes del individuo, se pueden establecer estrategias
externas que los estimulen:
a.
Las emociones captan nuestra atención: no le
prestamos atención a lo que nos aburre.
b.
El significado va primero, los detalles después:
es más fácil recordar algo cuando se ha asociado previamente, cuando significa algo.
c.
El cerebro no puede hacer varias cosas a la vez:
la multitarea cerebral no existe, por
lo que es necesario presentar el conocimiento de manera secuencial.
5.
Principio de la memoria a corto plazo: Recordamos
mejor cuando la información es detallada, significativa y contextual, por lo que
es necesario enseñar con ejemplos de la vida cotidiana, introducir la
información nueva de forma que sea significativa, y establecida dentro de un
contexto concreto.
6.
Principio de la memoria a largo plazo: la
memoria (ya sea verbal, visual o episódica) tiene una capacidad y una duración
limitada, y la forma de pasar de la memoria a corto plazo a la memoria a largo
plazo es a través de la consolidación (la repetición realizada a intervalos
regulados, lo cual no tiene nada que ver con sentarse a repetir como loros el
día antes del examen). La re-exposición deliberada , elaborada y a intervalos
determinados es la clave para asegurar la recuperación de la información.
7.
Principio del sueño: Cada ser humano posee un cronotipo,
relacionado con su estilo de sueño-vigilia (hay personas mañaneras, otras
trasnochadoras); para favorecer el aprendizaje debemos respetar ese estilo, y
promover hábitos de sueño acordes.
8.
Principio del estrés: la peor forma de estrés es
aquella en la que la persona siente no tener control de lo que le rodea; ya que
un cerebro estresado no aprende igual, tanto niños como adultos debemos
desarrollar las habilidades necesarias para afrontarlo, siendo necesario
establecer ambientes estables en casa y trabajo. Papás y profesores deben
aprender primero a manejar su estrés, para luego enseñar a los niños.
9.
Principio de la integración sensorial: el
aprendizaje más efectivo no se da por un solo canal, sino que integra la
información visual, auditiva, táctil, olfativa, gustativa e interna para
producir la percepción del mundo que nos rodea. La presentación multisensorial
(o multimedial) es importante para favorecer el aprendizaje, teniendo en
cuenta:
a.
El aprendizaje es más fácil cuando la
presentación combina texto e imágenes.
b.
El texto y las imágenes deben ser presentados en
el mismo espacio.
c.
El texto y las imágenes deben ser presentados en
el mismo tiempo.
d.
La presentación debe excluir material superfluo
y estar centrado en los detalles importantes.
e.
La narración unida a la presentación ayuda al
aprendizaje, más que la sola lectura mental de la presentación.
10. Principio
de la vista: a pesar de la integración sensorial, la vista domina las
decisiones de nuestro cerebro. Cuanto más visual sea la información presentada,
habrá más posibilidad de que sea recordada.
11. Principio
del género: los hombres y las mujeres manejamos las emociones de diferente
manera, por lo tanto el aprendizaje que tan ligado está al componente
emocional, será diferente para cada género. Los hombres tienden a recordar lo
esencial de la experiencia, mientras que las mujeres recuerdan los detalles. En
sus relaciones sociales los hombres adoptan un estilo de “huir o luchar”,
mientras que las mujeres buscan “aceptarse y proteger”. En nuestros ambientes
es necesario reconocer estas diferencias inherentes a nuestro ser y cultura
como enriquecedoras, sin dar a una mayor importancia que la otra.
12. Principio
de la exploración: Somos exploradores por naturaleza, por eso la mejor forma de
promover el aprendizaje es a través de la curiosidad. Y nunca dejamos de sentir
curiosidad, sólo depende de nosotros mantener esa sed por el conocimiento (y en
el caso de los niños que los adultos se las promuevan). La exploración promueve
el descubrimiento y el descubrimiento alegría; con el tiempo, un mayor descubrimiento
promueve maestría, que más que alegría genera un sentimiento de confianza
básico para sentirnos realizados con lo que hacemos. Es importante trabajar
porque esta cadena no se pierda.
Aunque
me demoré un poco más del tiempo planeado para acabar la lectura, y algunas
partes abruman con la cantidad de información, me encantó este libro y lo
recomiendo 100% (ahora, a buscar “los 12 principios del cerebro en niños”)
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