Uno de mis propósitos de año nuevo es desarrollar mis habilidades de afrontamiento. Durante las últimas vacaciones comprendí que la forma en que manejo mis problemas no es la mejor, y eso me causa aún más problemas.
Otro de mis propósitos es mantener una rutina equilibrada, que me permita dedicar tiempo al trabajo, a mi hogar, pero también a mis pasatiempos.
A través de esta serie de reseñas que comienzo el día de hoy aplico ambos propósitos, dedicando tiempo a lecturas edificantes con las que aprendo nuevas cosas (no sólo a las novelas ligeras que amo, pero que dejan más bien poco), y con las que comienzo a escribir mis opiniones de nuevo.
El primer libro invitado a esta nueva sección del blog es ““Personalidades Estresadas: Conózcase y modifique sus conductas nocivas” de Mary Dempcy y Rene Tihista. Lo primero que quiero comentar es que conseguir información de los autores fue casi que imposible, así que ahora siento algo de desconfianza por haber dedicado tiempo con una bibliografía que nadie conoce.
En el libro refieren el desarrollo de un modelo de abordaje del estrés, basado en la experiencia profesional de Dempcy y Tihista como doctores en asistencia social (quienes en estos momentos rondan los 80 años y viven en Oregon), donde se reconocen 7 tipos de personalidades diferentes: El Cronómetro Interior, El Complaciente, El Irascible, El Juez Crítico, El Perseverante, El Preocupado y El Artista Del Autoengaño.
Valoración: He calificado este libro con 3/5 estrellas en Goodreads (entre otras cosas, tuve que crearlo porque no existía en la base de datos, ni siquiera su versión original en inglés). Dentro de mi escala particular esta es la calificación más baja (libros peores ni siquiera los termino), ¿la razón?, la lectura se me hizo tediosa y eterna, sólo me mantuvo leyendo el interés por conocer todo el modelo de Personalidades Estresadas, aporte significativo para entender algunas reacciones de evitación (encaminadas por mi Artista del Autoengaño), manipulación (de Perseverante) y reacción (de Irascible). Al final quedé algo insatisfecha porque los consejos para manejarlas son más bien pocos por lo tanto mis habilidades de afrontamiento siguen igual.
Reflexión: Inicialmente, abordé el libro tratando de encontrar EL tipo de personalidad que me caracteriza, pero a medida que avanzaba me daba cuenta que los tengo todos, en mayor o menor grado:
• El Cronómetro Interior: “siempre preocupado por el tiempo, pero sin tener sentido de este”, el cronómetro aparece en mi vida con mi obsesión por la multitarea y la carrera de un lado a otro, sin tiempo para “oler las flores”.
¿Cómo manejarlo? Siendo más lenta – termine todo lo que empiece – Deje de pensar en todas las cosas que tiene que hacer – Reconozca sus límites y organice el trabajo según éstos – Enfóquese en la calidad no en la cantidad – Acepte las interrupciones como una parte normal de su vida – Acorte su lista de “cosas pendientes” – Tome descansos del trabajo – Use 15 minutos del día para usted-
¿Cómo voy? Estoy poniendo en práctica el tiempo para el trabajo, tiempo para la casa y tiempo para mí, aunque siento que el tiempo en el trabajo no me alcanza, pero lo mantengo lejos de mis tareas personales. Tengo que mejorar en mi estimación del tiempo porque generalmente termino tarde o sobre el límite, pero ya no me mato tanto la cabeza pensando en las cosas por hacer, sencillamente las voy haciendo poco a poco.
• El Complaciente: “es la parte de usted que le impide defenderse a sí mismo”, al iniciar esta sección pensé que no me iba a aplicar ya que generalmente soy muy exigente con todos… pero mi miedo al conflicto y mi Perseverante que quiere que todo quede perfecto hacen que sea muy permisiva y me deje sobrecargar con labores en la oficina.
¿Cómo manejarlo? Enfrente los conflictos desde el principio – exprese sus sentimientos cuando otras personas lo irritan o cuando no está de acuerdo
¿Cómo voy? Mal, afrontar este rasgo de mi personalidad me implica una interacción real con el otro, área en la que no soy muy buena. Pero bueno, como dice Covey, primero la victoria intrapersonal, y luego la interpersonal. (oigan aquí a mi Artista del Autoengaño justificándose)
• El Irascible: “es la parte de nosotros que se siente responsable de encargarse de que otras personas no se aprovechen de nosotros”; mi Irascible vive latente todos los días, apenas Complaciente sale, adentro está él regañándome por haber sido débil nuevamente, hasta que finalmente estallo y lo arruino todo.
¿Cómo manejarlo? Solucione los problemas – trate los asuntos explosivos cuando esté calmado – piense antes de actuar
¿Cómo voy? También mal :( no más esta semana una compañera dijo que yo le daba miedo… tal vez necesite un curso con Jack Nicholson para el manejo de la ira xD
• El Juez Crítico: “es la parte de usted que cree que la autocrítica es necesaria para la supervivencia”. Viví bajo el dominio del Juez Crítico durante mi infancia y mi adolescencia, siempre exigiéndome más, siempre sintiéndome menos. Desde que salí de casa su influencia ha disminuido, pero aún sale cuando recibo alguna crítica, cualquier tipo de crítica.
¿Cómo manejarlo? Evalúe la crítica, conserve lo que es útil, deseche lo improductivo.
¿Cómo voy? Hasta esta semana en una conversación con mi jefe a consecuencia de lo que dijo mi compañera fue que noté que el Juez sigue ahí, aplacadito pero esperando el momento para salir y hacerme sentir de la patada. Debo aprender a manejar la crítica, sin que esto signifique un ataque a mi persona.
• El Perseverante: “es la parte de usted que proporciona la seguridad constante de que usted no es como todos los demás que están satisfechos con logros insignificantes y vidas monótonas”, la parte de mi de la que me siento más orgullosa, la nerd, la otaku, la friki, la neuro… la diferente, en resumidas cuentas. Sólo que en estos momentos no encuentro motivos para seguir perseverando, para seguir ascendiendo, simplemente porque ya estoy arriba. Pensé que esto era malo, que había perdido mi ambición, mi camino, mis metas, tal vez, sea lo mejor, empezar simplemente a disfrutar del presente y a hacerlo bien para seguir teniendo un buen mañana.
¿Cómo manejarlo? Aligerándose – pase más tiempo con su familia y amigos – llegue a casa a una hora razonable – escuche y valore las opiniones de otras personas y comprométase más – trabaje para lograr objetivos específicos y no normas fijas – explique los resultados que desea – esté satisfecho con una solución del mejor esfuerzo
¿Cómo voy? Desde el año pasado estoy modificando mi vida, porque sin Perseverante es difícil ver el punto de las cosas; en el trabajo aún aparece de vez en cuando, pero trato de manejarlo con las rutinas de las que venía hablando. Es complicado poner metas porque me da miedo volver a caer en su remolina de actividad sin freno.
• El Preocupado: “ representa una falta de confianza fundamental en usted mismo y en su capacidad para manejar su propia vida”; cuando vivía el Juez Crítico vivía también Preocupado, y de hecho aún tengo la tendencia a paralizarme y pensar una y otra vez todo lo que podría salir mal, a fin de tomar todas las precauciones necesarias para evitarlas, a veces pasa en los trancones, a veces en la mitad de la noche. Afortunadamente pasa muy poco, pero aún debo estar vigilante para que Preocupado no vuelva a controlar mi vida.
¿Cómo manejarlo? Concéntrese en lo que está sucediendo y no en lo que podría suceder – actúe siempre que sea posible – Preocúpese por las situaciones cuando surjan, haga lo que pueda y luego olvide el asunto – Considera y acepte el cambio como algo positivo y excitante
¿Cómo voy? Con las pequeñas cosas del día a día me va bien, el problema es cuando surgen cosas grandes, porque odio el cambio, no me gusta y me cuesta mucho manejarlo, tomar decisiones importantes es muy difícil para mí, y lo pienso una y otra vez, sopesando los pros y los contras. Vivir en el presente me ha ayudado un poco, pero sé que aún tengo asuntos que lidiar con el cambio.
• El Artista Del Autoengaño: “es el que hace que nos engañemos a nosotros mismos… la voz de la dilación”, el responsable de mi crisis de Procrastinación del año pasado! Cuando a uno en realidad no le gusta lo que debe hacer no hay forma posible de hacerlo, y no me refiero a esas cosas pequeñas de la vida cotidiana como lavar los platos, la tolerancia nos enseña a soportar esas pequeñas actividades desagradables. El problema es cuando no nos gusta lo más importante de nuestra vida: nuestro camino. Perseverante se ayudó del Artista para seguir persiguiendo por mucho tiempo caminos que no eran los míos: relaciones fallidas, ocupaciones que no son y hasta valores; mi miedo al fracaso me impedía renunciar y seguía intentando una y otra vez. A veces la única solución es que algo pase en lo externo que te obligue a dejar de engañarte, y es porque adentro el Artista tiene todas las herramientas para seguir.
¿Cómo manejarlo? Sea responsable de sus acciones ante usted y los demás – cambie las situaciones que no le agradan – tome sus propias decisiones – oriéntese hacia los resultados – sea honesto respecto a sus errores – no racionalice el comportamiento no productivo
¿Cómo voy? Racionalizar era mi mecanismo de defensa favorito y fui muy irresponsable con mi propia vida durante mucho tiempo; hace 5 años empecé a hacerme responsable de ella, y desde el año pasado estoy aprendiendo a ser responsable de mi influencia en los demás. Fue difícil romper con un patrón de toda una vida de dejar mis cosas en manos de los demás, a veces tengo la tentación de volver a hacerlo, pero todo se ve cada vez mejor.
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