Tengo 26 años… tal vez demasiados
para estar pensando en esta canción de Britney. Pero esa es una de las razones
por las que amo a Britney, porque he crecido con ella, y siempre, en cada uno
de sus álbumes he encontrado letras que me llegan directo al corazón.
Tengo 26 años, y hace ya mucho
tiempo que pasé por la etapa de transición entre la adolescencia y la juventud,
pero supongo que hasta ahora estoy llegando a la adultez, por lo que hasta
ahora estoy pensando en todo aquello que significa ser una mujer.
Y es que últimamente todo en mi
vida parece girar en torno a lo que significa ser una mujer. En el trabajo, es
demasiado complicado ser una mujer que manda a otras mujeres, pero que es
mandada por un hombre; a nivel emocional es difícil lidiar con aquellas
características que son atribuidas generalmente al género femenino, pero lo es
aún más tener otras tantas que son más bien masculinas; y a nivel espiritual creo firmemente en una
presencia que también es femenina, a pesar que la religión con la que crecí es
básicamente masculina (también creo en que originalmente esto no fue así, sino
que simplemente cambió a lo largo del tiempo).
Siento tantas contradicciones
dentro de mí, y de hecho fue una más la que me hizo empezar a escribir. Hace
unos minutos estuve leyendo esta infografía, con datos sobre el hemisferio
derecho y el izquierdo, lo particular es que aunque siempre me consideré una
persona hemisferio izquierdo, resulta que tengo muchas cosas del derecho (Cat
lover 4 ever!), y se siente igual a aquella vez hace ya unos 5 años en que una
psicóloga me hizo un test de personalidad que dio como resultado extroversión,
cuando siempre he pensado en mí como una persona introvertida.
Pero dentro de tantos enredos,
siento que por primera vez estoy logrando aclararlos, haciendo lo que ha salido
en mis cartas por tanto tiempo: identificando cuáles son mis verdaderas
creencias e intereses, y aceptándome. Puedo verme en cada una de las cosas en
las que participo, y en cada una de las personas y personajes que me inspiran,
así sean tan disímiles entre sí.
Por primera vez puedo reconocer,
aceptar y querer cada una de mis partes, sin sentirme avergonzada de ninguna de
ellas.
Supongo que eso significa que
estoy creciendo :D


No hay comentarios.:
Publicar un comentario